2 abr 2013

Recuerdos de Leticia. (Memooorieeees...)

Actualizo con algo que os va a sorprender: lo poco que recuerdo sobre cómo os conocí.

Jajajajajajajaja puede parecer chocante, pero pensadlo, ¿cómo fue la primera vez que nos vimos y que hablamos individualmente? a ver sí, está claro, en el cole. Prácticamente en pañales. Y seguramente nuestro tema de conversación sería algo como, préstame las pinturas (que no de maquillaje, de colores; lo de Carla viene de antaño).

Molaría recordarlo con exactitud, pero al menos yo no recuerdo mucho. Momentos aleatorios, como el día antes de ir al San Javier, que mi madre me dijo que fuera buena con los niños y que haría amigos, y yo pensé algo que podría traducirse como el actual "Me la pelan los niños".
Entended que en preescolar yo no había tenido amigos. Me recuerdo jugando sola en los recreos y las clases. No puedo decir exactamente por qué, pero tengo la vaga sensación de que los otros niños me caían horriblemente mal, y creo que yo a ellos tampoco les caía muy en gracia; me consideraban un poco la oveja negra por alterar el orden sistema social (niñeril) manteniéndome a parte de ellos.

Haters gonna hate.

Pero no sintáis pena de la pequeña Leticia. A mi me todo eso me importaba bien poco, esto lo sé seguro.

Por eso cuando entré al Sanja no iba muy predispuesta a currarme ninguna amistad.
Se que me sentaron con Carla, y por eso recuerdo cómo la conocí a ella. No hablábamos mucho; yo desde luego mantenía una actitud hostil y ella se metía con mis dibujos de sirenitas. Esto me ofendió bastante, que lo sepáis. De haber sabido vocabulario apropiado, le hubiera dicho, pero qué so putón que eres. En lugar de eso, me dedicaba a mirar con deseo sus lápices de colores molones, que ella exponía - casualmente - sobre la mesa. Y eran muy molones, recuerdo aquel verde fosforito que causó sensación incuso años después. Yo creo que la paz llegó cuando le pedí un kleenex y me lo dió. O quizás nunca hubo paz tal cual; pero el día que decidieron separarnos Carla dijo que no quería, y yo me sorprendí de sus verdaderos sentimientos. (Carla, ¿ya me querías? jajajaajajajajaja)  yo creo que no dije nada, pero recuerdo el sentimiento de "Hala que no me cambien, ahora que ya me he acostumbrado a esta so putón"

Sin embargo, nos cambiaron.
Y ahí terminó todo. Jajajajajaja es bromi. Luego creo que seguíamos cruzándonos palabras en los recreos y tal. Cuando ella cantaba y todas las niñas se ponían en círculo a escuchar y alabar su bella voz, yo me mantenía a dos pasos del círculo con el entrecejo fruncido y pensaba que a mí tampoco me parecía para tanto, pero no iba a decir nada porque empezaba a olerme como iba el rollo del orden social de los niños y no quería declarar la guerra con mis palabras.
Ahí empezó mi carrera diplomática. JAJAJAAJAJAJAJAJA

Bueno. Tengo que hablar ahora de Sara, porque de ella sí recuerdo mucho más. Se que me venía a hablar cuando estaba sola en el recreo, y la tía se enrollaba hasta que terminaba el mismo. Me desconcertaba un poco, porque en preescolar normalmente no me venía ningún niño a hablar, pero a Sara mi actitud parecía darle completamente igual, y hablaba conmigo como con otra persona.
Que sepas Sara (y quizás te sorprenda? jajajajaja) que pensaba que eras muy simpática. Gracias por ser tan abierta incluso conmigo jajajajajaja que sepas también que aunque a veces diga (desde entonces!) que a veces eres una pesada, siempre he sido muy feliz de que me hablaras aún cuando era asquerosamente apática y un bicho para dar de comer a parte; Me gustas hasta que siendo una plasta! jajajajajajaa
Recuerdo también de tí nuestras vueltas a casa con tu abuelo y mi madre, nuestras carreras hasta el poste de tráfico y nuestras charlas de qué vas a comer, y tú me decías, judías verdes, y yo, no puede seeeeeeeeeeer, niégate jajajajajaajaj pero me decías que te gustaba y yo te consideraba muy valiente por ello.

A Marta y a Ángeles, las recuerdo por aquel entonces en plan pack. Marta fue amable conmigo cuando llegué y sé que me hablaba siempre bien; pero es el momento de que sepas Marta, que por esto mismo no me fiaba mucho de tí. Jajajaja sabía que eras la cabecilla de las chicas y tu dulzura formaba parte del régimen. (JAJAJAJAJA que soy politóloga joder, tengo que hablar así).
De todas formas, tenías intereses que me gustaban, creo que a veces preguntabas o hablabas de cosas que me molaban. Pero también te recuerdo enfadada y me recuerdo a mí también mosqueada, pensando que pasaba a tope de que me marginaras de tu amistad, pero entonces volvías a hablarme súper bien y al instante cambiaba de opinión y me ponía muy contenta de que volviéramos a estar bien! jajajajajaja es que además, me lo pasaba muy bien contigo y con Ángeles en el recreo, porque érais las que jugábais al pilla pilla y los clásicos juegos activos que tanto me molaban a mí, siendo de las pocas rivales dignas.

Angy era vecinisima mía, y muchas veces yendo al cole (que nos llevaban nuestros padres) íbamos juntas, y siempre, siempre tarde. De hecho, muchas veces mi madre y yo no os alcanzábamos porque íbais casi corriendo al cole y os veíamos de lejos y mi madre decía, "bueno, nosotras no sabemos ir tan rápido" jajajajajaajaja. Angy, te recuerdo casi siempre riéndote y pasando bastante de que unas y otras se enfadaran, pese a que siempre estabas con Marta. Años más tarde cuando bajábamos al patio a jugar y todo tengo más recuerdos tuyos, pero siempre son de tí riéndote y pasándolo bien, me gustaba jugar contigo. :)

De Rocío os prometo que no recuerdo casi nada. ¡Perdóname, Gosy! por una parte, se que eso es porque me caías bien, de haberte odiado me acordaría de todo. Pero no recuerdo tener una relación mayor, sabes, tengo la memoria del día de los disfraces, que íbamos las dos de brujas, y recuerdo haberte dicho que me gustaba tu gorro y hablar de los vestidos y de lo que picaban. Más tarde te recuerdo jugando a tope en los recreos a todo, y recuerdo que eras buena porque quería jugar en tu equipo; no solo por eso si no porque en los rescates me caías especialmente bien y no quería posicionarme contra un bando en el que estuvieras tú JAJAJAJAJA la Guerra fue muy dura.

De Raquel, sí que me acuerdo más. Recuerdo el día en que llegastes al San Javier; en ese recreo, como siempre que llegaba una chica nueva, se hacía corrillo y se le acribillaba a preguntas, mientras a mí, que me importaba la vida de las mismas bien poco, esperaba un rato a ver si terminaba la entrevista y podíamos jugar de una vez al pilla pilla. A esas alturas (cuarto de primaria jajajajaja) mi habilidad social era suficiente para saber que debía quedarme con Marta y las demás de acuerdo a que aunque de forma no escrita, éramos amigas y ese tipo de cosas se hacían juntas. Sabes Reich, recuerdo que cuando dejaron de hacerte preguntas y se fueron a jugar, tú te quedaste sentada y yo me quedé de pie con el entrecejo fruncido, pensando qué iba a hacer si a mí me caías mal, al contrario de lo que parecía con las demás. Y sabes, entonces te miré con mi cara de pocos amigos, y tú que estabas en el banco este de mármol blanco del recreo, que no habías seguido a las otras a jugar, me miraste tan tranquila y sonreíste. Te prometo que fue una sonrisa tan auténtica y espontánea que aún me acuerdo, y te sonreí de vuelta al instante. No nos habíamos dicho nada, pero pensé, "Esta chica me cae bien. Quiero que esté con nosotras".
Y es bonito porque creo que fue la primera vez que pensé en "nosotras" como un grupillo diferenciado. Por ejemplo, no contaba en él a Sandra y a Eva, que también las había conocido al mismo tiempo que a las demás. Reich, para que luego digas que te odio de vez en cuando, que sepas que el primer día que te conocí, (ooohhhh) es el que mejor recuerdo.

De Lauri se que realmente fue mi primera mejor amiga. Se que me caíste bien, pero tarde en conocerte más que a Raquel, por ejemplo. No sé cómo llegamos a ello. Creo que el tener en común ser hijas únicas y reírnos de absurdeces (la parte de peleterías, aún te recuerdo en tu puerta muerta de risa, a mí en el ascensor igual y tu madre mirando a la mía diciendo: "Qué pavo tienen") nos unió bastante. Contigo no me hacía faltar estar jugando para pasarlo bien,nos recuerdo hablando todo el rato de todo y molaba. Además, fuiste la primera amiga con quien me quedé a dormir. Nunca antes me había quedado en casa de nadie, porque no me gustaba dormir fuera de la mía. Fuiste mi primera vez. JAJAJAJAJAJA que te llevo en el corazón. Ay, y recuerdo no sé por qué clases de plásticas pintando en la clase del comedor hablando de Miguel Lareu y Javier García. Muy trascendental todo.

La que me queda, Cristinica. De ella, como vino en sexto y éramos más mayores, me acuerdo más. Iba la Cris con su faldita corta y su sandwich de jamón de york y queso (creo, pero esto puede que me lo esté inventando un poco debido a la costumbre de verla así), con su lazo en el pelo y sus gafas. Cuando llegó el recreo, fue a salir de clase y el típico corrillo la rodeó para preguntarla por su vida y obra. Pero aquella vez despuñes de tanto tiempo yo estaba animada y me uní al corrillo de buena gana. Cris habló de que venía de Sevilla y nos habló de su colegio. (Ahora que esto sea un recuerdo falso y no me creo mi vida entera). Me acuerdo que Cris estaba mazo pasota con el tema, osea, le daba igual que le hubiésemos rodeado para preguntarla de todo, hablaba tan tranquila. No la poníamos nerviosa para nada. La recuerdo muy a su bola. Yo estaba sentada en una mesa, y la llamé "Cris". Me sonó súper raro, y más porque nos acabábamos de conocer y no era como para acortarle en nombre con toda la confianza, pero Cristina estaba súper normal con ello. Yo recuerdo que lo repetí varias veces en la cabeza "Cris, Cris, Cris" pero me seguía sonando raro que fuera a tener una amiga que se llamara Cristina y fuera a llamarla "Cris". Lo sé, pienso cosas de subnormal profunda, pero os prometo que eso fue lo que pensé entonces.

La cosa es que después de tanto tiempo me doy cuenta que pese a no recordar exactamente cómo os conocí (es imposible, tristemente, porque sería muy divertido) hay momentos que recuerdo súper bien, de lo que no lo hay, sí que recuerdo lo que sentía hacia vosotras, como cómo me caíais, o qué pensaba vagamente.
Y os lo he desvelado.
Jajajajaja en realidad no es nada nuevo. Ni siquiera muchos recuerdos, solo los más antiguos que pueda tener sobre vosotras. Y eso es todo.

Sabed que os amo, y que a día de hoy pienso que fue muy afortunada de ir al Sanja, justo a nuestra clase, y conoceros a vosotras. Estoy muy contenta por las que vinisteis después, y os recuerdo siempre con cariño porque realmente creo que pocas chicas como vosotras habrían conseguido que me relacionara siendo yo misma y llegara a ser una más.

Os quiero mogollón. Si me hubieran dicho que seguiríamos siendo amigas y todo lo que viviríamos todo este tiempo después de conoceros, me partiría el culo. De hecho, sabed que me molaría mazo que pudiésemos repetir parte de nuestra amistad sabiendo estas cosas, aunque quizás eso deformaría un poco el presente (Regreso al futuro, física, quién sabe), si bien sería súper gracioso.

Como vosotras.Jajajajaja

Que os quiere,

Leticia.

Pd: Para lo poco que recuerdo he escrito mogollón, pero me remito una vez más a mi politóloga persona: necesito saber escribir mil páginas de la nada.

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