Además, salgo favorecida. Entenderéis que no podía dejar pasar este momento a pesar del agobio estudiantil que tengo encima.
Tan adorable como siempre. Eso no ha cambiado.
Esta también parezco yo, pero nada más lejos de la realidad. Es mi amiga Laura. Con unos quilitos de más.
Me costaba mucho aceptar el hecho de ser la oveja negra de la familia.
Intenté explotar mi faceta musical de mil maneras.
A imitación de la figura paterna, por ejemplo.
No se aprecia pero en esta estoy en el coro monacal de mi instituto. Tocando alguna canción popular religiosa.
En realidad todo falso. Yo dejaba los dedillos en el aire.
Éste no sabía muy bien cómo tocarlo. Así que hacía pedorretas y fingía que ése era el sonido original.
Al principio siempre me daba corte.
Pero luego ya me soltaba. Nótese la vena jazzera que tenía de pequeña.
Cánticos regionales peruanos. Vol. II.
Foto casual. ''Uy, ¿qué hacéis por aquí?''
Por supuesto, haciendo pedorretas. Recordad mi problema con la trompa.
Con el tiempo terminé aceptando que mi sitio no estaba en la escena musical. Así que me hice una rata de biblioteca rebelde (porque no la piso).
La verdad es que encontrarme con vosotras ayudó con lo de mi asuntillo arrítmico.
Leticia tenía graves conflictos a la hora de distinguir instrumentos ''Qué bien toca la ocarina. Es que le suena tan bien la guitarra. ¡Mira que es bonito el bajo!''
Rocío también fue toda su vida una buena música frustrada y hasta hizo un anuncio para la tele, ''Yo me llamo Carlos y soy profe de piano, no seré Beethoven pero tengo buenas manos...''
Marta y Egea no han tenido nunca ritmo ninguno. Pero tienen mucho encanto.
Ángeles apoyó mi candidatura a Eurovisión sin importarle mi escaso registro musical.
Laura es mi compañera ideal de dueto (hay vídeos, multitud de vídeos, que lo demuestran), afinamos a nuestra manera.
Sara inventó el pasitopalante pasitopatrás, para que los bailes de todas puedan ponerse a la altura de los de Cris, quien se mueve como una gogó con hijos que alimentar.
La única excepción, en realidad, fue Raquel. Que me hundió un poco más en la mierda cuando decidió robarme una idea musical. Aquel episodio con el Himno de la alegría me obligó a dejar mis estudios de flautín.
Pero en general la experiencia ha sido buena. Es fácil olvidar problemas de tamaña grandeza a vuestro lado.
Os quiere vuestra ratita no-presumida (Sara, no me demandes, llevemos esto como amigas)






Se te va. Totalemente.
ResponderEliminarSolo tengo que decir que en cuanto a la ocarina sabía perfectamente qué instrumento era.
Puta.
jajajaajajajajaajajaj
Jajajajajajjajaaj es que (ya conoces mi memoria) se me ha olvidado cómo fue exactamente...!! Sólo recuerdo que Rocío estaba haciendo test de revista femenina en un sillón, tú jugando al Zelda y yo tirada en otro sillón. Creo que fue uno de tus cumples. Y fue MUY MUY gracioso!! ajjaja
EliminarY sí, se me pira mucho mucho =( exámenes acabad de una vez por toooodas, si estáis suspensos igualmente!
Jajajajaja me ha enxantado lo de cris:como si fuera una gogo que alimntar a sus hijos..jajaja
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